Síndrome compartimental abdominal

Autores/as

  • Alejandro A. Gutiérrez Hernández Autor/a
  • Juan Jairo Zuluaga Autor/a
  • Juan Andrés Araque Panesso Autor/a

Resumen

El término síndrome compartimental abdominal (SCA) se utilizó por primera vez a finales de 1980 por Fietsam et al. para describir los cambios fisiopatológicos que sucedían con aumento de la presión abdominal posterior a una cirugía de  aneurisma de aorta, y además se describió cómo la apertura  de la cavidad se asoció con mejoría de los pacientes.

Debido a la importancia como patología que empeora el  desenlace de los pacientes politraumatizados y críticamente  enfermos, en 2004 se creó la sociedad mundial de síndrome  compartimental abdominal (WSACS, por sus siglas en inglés)  que desde entonces se ha encargado de definir y dar pautas para su manejo.

El abdomen es una cavidad cerrada que presenta la característica de ser parcialmente rígida y flexible, esto dado tanto por las estructuras óseas que la rodean como por la pared abdominal y el diafragma. Así, las estructuras que dan elasticidad (compliance) a dicha cavidad tienen un gran peso a la hora de determinar la presión en su interior. Sin embargo, su volumen es limitado y está determinado por el contenido intraabdominal. Por ende, la presión en la cavidad está determinada por una relación estrecha entre continente y contenido.
La presión intraabdominal (PIA) se refiere a la presión dinámica generada dentro del compartimiento cerrado del abdomen. Presenta variaciones con la respiración y se puede encontrar aumentada en ciertos contextos como en los pacientes obesos. Está directamente relacionada con la presión de perfusión abdominal (PPA) que determina el grado de flujo sanguíneo eficaz que llega a las vísceras abdominales. PPA = PAM – PIA; PAM: Presión arterial media.

La PIA normal en individuos con peso normal está alrededor de los 5-6 mmHg, pero puede estar aumentada incluso hasta 12 mmHg en relación directa con el índice de masa corporal o el contenido abdominal. La medición de la PIA se realiza generalmente a través de la vejiga, cuyo método es considerado el estándar de referencia, gracias a su bajo costo y baja morbimortalidad. Debe medirse en posición supina después de asegurarse que no hay contracciones de los músculos de la pared abdominal. Se instalan 25 ml de solución salina y se mide con un manómetro o sistema de presión venosa el valor intravesical. Generalmente la medición es más confiable en pacientes sedados y ventilados

Biografía del autor/a

  • Alejandro A. Gutiérrez Hernández

    Residente de Cirugía General, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia

  • Juan Jairo Zuluaga

    Cirujano General Hospital Universitario San Vicente Fundación de Rionegro y Medellín

  • Juan Andrés Araque Panesso

    Estudiante de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia

Descargas

Publicado

05/08/2026

Cómo citar