Trauma pancreatoduodenal
Resumen
El trauma pancreatoduodenal es poco frecuente, se estima una incidencia entre 0,2-11 % de todos los traumatismos abdominales; sin embargo, sus consecuencias pueden llegar a ser graves con una alta morbi-mortalidad. Por la localización del duodeno y el páncreas, sus relaciones anatómicas deben ser consideradas de una manera primordial, especialmente las vasculares. Es relativamente raro que los traumatismos pancreatoduodenales se presenten de forma aislada, por lo que los hallazgos de lesiones sincrónicas vasculares y viscerales son inminentes. Además, al ser unos órganos retroperitoneales y centrales, cuando ocurren este tipo de lesiones, sus signos y síntomas no tienen una gran representación clínica, lo que puede implicar un retraso en el diagnóstico y manejo, lo cual aumenta la incidencia de complicaciones secundarias en gran medida a la fuga de líquido pancreático como necrosis o infecciones. Por lo tanto, es importante tener una alta sospecha clínica desde el inicio para que el diagnóstico sea temprano y, por consiguiente, el tratamiento sea precoz para lograr minimizar la morbilidad y mortalidad en estos pacientes. Como factores determinantes en la decisión del tipo de tratamiento a realizar sea quirúrgico o no quirúrgico en este tipo de trauma se encuentra la estabilidad hemodinámica, el hallazgo de lesiones graves, el requerimiento de procedimientos para el control de daños y la lesión asociada del conducto pancreático.