Tamizaje cardiovascular en el niño deportista
Resumen
Cada año, millones de niños y adolescentes participan activamente en actividades deportivas organizadas, lo que convierte el tamizaje cardiovascular y la evaluación preparticipativa en uno de los motivos más frecuentes de consulta médica en esta población. Múltiples sociedades académicas como la Academia Americana de Pediatría (AAP), en colaboración con la Academia Americana de Médicos de Familia en 2019, la Sociedad Europea de Cardiología en 2020 y la Academia Americana del Corazón en 2025 (AHA, por sus siglas en inglés), quienes actualizan cada una de las recomendaciones sobre la realización de la evaluación física preparticipativa en personas jóvenes. Estas guías enfatizan que la evaluación debe llevarse a cabo en el entorno clínico habitual, preferiblemente por el médico de atención primaria, en lugar de evaluaciones masivas o grupales. La evaluación precompetitiva debe contemplar un interrogatorio completo de la historia personal y familiar del paciente, una exploración física estructurada con especial énfasis en los sistemas cardiovascular, respiratorio, musculoesquelético y neurológico, e incluir tamizajes orientados a la detección de depresión, trastornos de ansiedad y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y un electrocardiograma de forma inicial para el tamizaje de patologías que puedan desencadenar arritmias potencialmente fatales.
La actividad física es uno de los pilares del desarrollo saludable de la infancia. Niños de 5 a 17 años debe participar en al menos 60 minutos de actividad física moderada todos los días, con actividad física vigorosa al menos 3 días por semana. Aunque todos los niños deben hacer ejercicio, lo que diferencia a un atleta es la meta u objetivo de la actividad física. Como tal, el atleta pediátrico se define generalmente como una persona de 5 a 17 años que participa en actividad física con énfasis en el logro, el rendimiento o las metas competitivas.
La definición práctica del “atleta pediátrico” también debería considerar las etapas de desarrollo físico/puberal, cardiovascular, neurológico y cognitivo. En la práctica clínica, los atletas pediátricos se pueden diferenciar como prepuberales, peripuberales y pospuberales, lo que abarca fases de desarrollo que no tienen designaciones de edad cronológica distintas. Sin embargo, la edad cronológica se usa comúnmente en entornos de deportes de equipo para facilitar la agrupación de niños, por lo que es fundamental comprender que los niños maduran a ritmos diferentes, y esto conducirá, a veces, a la separación entre atletas que pueden tener la misma edad cronológica, pero en diferentes niveles de madurez y desarrollo.