Asfixia perinatal y encefalopatía hipóxico-isquémica
Palabras clave:
Asfixia Neonatal, Encefalopatía Hipóxico-Isquémica, Recién Nacido, Hipoxia-Isquemia CerebralResumen
La asfixia perinatal se define como una alteración fisiológica y bioquímica secundaria a la interrupción del flujo sanguíneo placentario, lo que implica falta de oxígeno y/o de perfusión tisular adecuada en el feto o recién nacido, que conlleva a acidosis fetal severa definida como pH en la arteria umbilical durante la primera hora de vida <7,15. Desde el punto de vista clínico, se refiere al fallo en iniciar o sostener la respiración espontánea al nacer, lo que conlleva a hipoxemia e hipercapnia progresivas con posterior acidosis. La acidosis persistente aumenta el riesgo de secuelas neurológicas adversas y puede conducir a un estado neuroconductual anormal, con cambios electroencefalográficos y/o imagenológicas conocido como encefalopatía hipóxicoisquémica (EHI).
La incidencia general de la asfixia perinatal es de 45-50/1.000 nacidos vivos, sin embargo, esta varía dependiendo del país evaluado, con una relación inversamente proporcional al nivel de desarrollo, teniendo además mayores índices de mortalidad o secuelas graves en los países con más bajos ingresos. En el caso de Colombia según los datos del Sistema de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA) la asfixia y causas relacionadas tienen las razones más altas de mortalidad perinatal; 2,6 casos por 1.000 nacidos vivos.
De los sobrevivientes hasta el 25 % presentan secuelas neurológicas, por lo que las estrategias que aborden los factores de riesgo, así como rápida identificación e intervención son elementos claves para la reducción de la morbimortalidad asociada, y la hipotermia terapéutica (HT) es el estándar de manejo para neonatos con encefalopatía hipóxica isquémica moderada a severa que cumplan los criterios de inclusión para esta.