Fiebre en el paciente inmunosuprimido
Resumen
La población inmunosuprimida cada vez se expande más debido al éxito de los trasplantes y a la introducción de nuevos tratamientos para enfermedades malignas y autoinmunes, lo que a su vez ha favorecido el aumento en la sobrevida de los pacientes y, por ende, períodos acumulados de inmunosupresión en población senescente y con comorbilidades. Hoy en día, esta población abarca pacientes que reciben quimioterapia contra el cáncer, trasplantados de órgano sólido y progenitores hematopoyéticos, infectados por VIH sin tratamiento antirretroviral y pacientes con enfermedades inflamatorias y autoinmunes, que con frecuencia tienen comorbilidades que potencian el estado neto de inmunosupresión como son la diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, hepatopatía y nefropatía crónicas, entre otras.