Endocarditis Infecciosa: diagnóstico temprano y prevención
Palabras clave:
Endocarditis Infecciosa, Diagnóstico, Prevención de Enfermedades, EcocardiografíaResumen
La endocarditis es una afección inflamatoria del revestimiento interno del corazón (endocardio), que compromete con mayor frecuencia a las válvulas cardíacas y puede ser causada por procesos infecciosos o no infecciosos. La endocarditis infecciosa (EI) se debe con mayor frecuencia a una infección bacteriana o fúngica, con factores de riesgo clásicos que incluyen válvulas cardíacas protésicas, enfermedad valvular preexistente, uso de drogas inyectables y catéteres venosos centrales permanentes. La endocarditis trombótica no bacteriana (ETNB) es una forma de endocarditis no infecciosa caracterizada por trombos plaquetarios estériles en las válvulas cardíacas, a menudo asociados con malignidad avanzada o lupus eritematoso sistémico. A pesar de los avances en imágenes diagnósticas, estudios microbiológicos, desarrollo de antibióticos y estrategias en tratamiento quirúrgico, la endocarditis continúa asociándose a una alta morbilidad y mortalidad intrahospitalaria.
En este capítulo de las memorias resaltaremos los elementos básicos para: 1. Reconocer la EI de manera temprana mediante una sospecha clínica estructurada, hemocultivos oportunos y estrategia de imagen multimodal; 2. Prevenir la EI con una perspectiva centrada en higiene oral, control de
bacteriemias asociadas a dispositivos y profilaxis antibiótica para los pacientes de muy alto riesgo; y 3. Iniciar tratamiento y remisión a centros de alta complejidad con servicios permanentes de cirugía cardiovascular e idealmente que cuenten con grupos interdisciplinarios con experiencia en el manejo de pacientes con endocarditis (Endocarditis Team).
Desde la descripción clásica de Osler, la endocarditis infecciosa ha cambiado de manera marcada. Durante gran parte del siglo XX fue típica la forma subaguda por estreptococos orales en pacientes con valvulopatía reumática; hoy, en múltiples series publicadas, predomina un fenotipo más agudo, con mayor frecuencia de bacteriemia por S. aureus, mayor carga de comorbilidad y mayor proporción de casos vinculados a cuidados de salud.